Hoy e escrito "algo" porque alguien me a recordado que esto existe.
Y algo de lo que siento:
Echo de menos ser libre, pero libre de inocente, de niña, de saber que todo lo que necesitas (y no lo que quieres) lo tienes sin pedirlo, ni ganarlo, solo por ser niña... Echo de menos esa inocencia, esa ignorancia, ese sentimiento de que será así para siempre, que la vida es un juego y siempre te llevas lo que quieres. Ultimamente estoy tan cansada de todo... Arta, mas que cansada. Hasta los cojones... Porqué la vida es tan perra? Porqué las reglas del juego son diferentes para otros? Siempre que uno gana otro debe perder? Es injusto. Todos deberiamos jugar con los mismos medios, con las mismas reglas, con los mismos castigos, con los mismos enseres, y no porque unos sean hijos de unos tienen mas derecho...
8 nov 2013
Como pasa el tiempo...
Nada, pasé al final totalmente del blog, tengo poco tiempo, y el que tengo lo dedico a mi hijo, y la imaginación... qué habrá sido de ella... Bueno ya que la musa no me inspira mas que sexo, como lo hace mi musa, mi mente hoy tiene un concepto de oscuridad y serenidad. Veamos que me sale.
Serena.
Fría y caliente.
Segura.
Cercana y distante.
Bella.
Seria y alegre,
Tú, si tú,
la muerte.
Haces que mi ser anhele su destino,
y cual sino destino de la vida que la muerte.
De no saber a no querer,
muy poco hay que entender.
De amar a odiar,
solo un paso e de dar.
De reír a llorar,
tu palabra puede bastar.
Ambos sabemos que la fe es ciega,
ambas queremos lo que con el destino,
finalmente llega.
Otra vez tu rozas mi alma,
más en ti que en mi amante,
encuentro yo mi calma.
Desespero para verte
convertida en mi ama.
Anhelo odiarte
y mantenerte alejada.
Entiendo, compañera,
que a mi estás apegada.
Como el todo al todo,
como el amor a la amada.
Estoy sosa... no me llega a gustar. Luego dicen eso de que los peores críticos somos nosotros mismos... será verdad?
Serena.
Fría y caliente.
Segura.
Cercana y distante.
Bella.
Seria y alegre,
Tú, si tú,
la muerte.
Haces que mi ser anhele su destino,
y cual sino destino de la vida que la muerte.
De no saber a no querer,
muy poco hay que entender.
De amar a odiar,
solo un paso e de dar.
De reír a llorar,
tu palabra puede bastar.
Ambos sabemos que la fe es ciega,
ambas queremos lo que con el destino,
finalmente llega.
Otra vez tu rozas mi alma,
más en ti que en mi amante,
encuentro yo mi calma.
Desespero para verte
convertida en mi ama.
Anhelo odiarte
y mantenerte alejada.
Entiendo, compañera,
que a mi estás apegada.
Como el todo al todo,
como el amor a la amada.
Estoy sosa... no me llega a gustar. Luego dicen eso de que los peores críticos somos nosotros mismos... será verdad?
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