
Un año pasa,
un año se va,
dejando tras de si
la profunda soledad.
Un año se va,
otro viene ya,
y asi pasa el tiempo
en mi triste caminar.
Otro a pasado,
dieciocho van ya
los años que muestra
mi desnuda soledad.
El tiempo transcurre
pero nada cambia
lo unico que ocurre
es que veinte cuento ya
y treinta y cuarenta
todo sigue igual.
Mi cuerpo se pudre
entre las olas del mar.
Pasan los años,
siglos quiza.
Apiadate de mi
muerte digna ya.
Muerto en el silencio,
oscuro avismal,
yace mi cuerpo vivo.
Agónico por la sal.
Siete siglos no menos
pero ni un dia mas
falta han echo
para aliviar mi pesar.
Desnuda yace mi alma
ante una sociedad
que trata al amor,
con tanta falsedad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario